
Después de la pandemia de la COVID-19, la tasa de depresión y ansiedad aumentó más de un 25%, y menos del 30% de las personas recibieron tratamiento o ayuda. Aunque España ocupa una posición alta a nivel mundial en calidad de vida, aproximadamente el 14% de la población padece un trastorno de ansiedad, y la gran mayoría de estos casos afectan a adolescentes de entre 12 y 18 años. Un sorprendente 72% de las personas en España ha sufrido en el último año estrés y ansiedad extrema.
La ansiedad es una respuesta fisiológica normal de supervivencia que implica las áreas del cerebro que regulan el miedo y el procesamiento emocional. La finalidad de la ansiedad es detectar peligros, activar la respuesta de lucha o huida, y en pequeñas dosis ayuda a la resolución de problemas y la planificación del futuro. En general, la respuesta de ansiedad respalda nuestra supervivencia, pero el problema comienza cuando experimentamos ansiedad prolongada o una respuesta de ansiedad intensa ante un estímulo no amenazante, como recibir un correo electrónico del trabajo.
Si no leíste nuestro artículo de febrero, aquí tienes un pequeño resumen. La quiropráctica es una disciplina de atención sanitaria alternativa, suave, manual y no invasiva. Nos centramos en el sistema neuromusculoesquelético, aunque nuestro enfoque principal es la columna vertebral y el sistema nervioso. El buen funcionamiento del sistema nervioso es fundamental para todas las funciones del cuerpo. Cuando el sistema nervioso está en su mejor estado, nosotros también lo estamos.
Se ha demostrado que la atención quiropráctica ayuda a modular el sistema nervioso autónomo. Este sistema se compone de dos partes: el sistema simpático y el sistema parasimpático.
El sistema simpático prepara al cuerpo para la huida, la lucha o el bloqueo. Lo hace aumentando la frecuencia cardíaca, dirigiendo la sangre hacia los brazos y las piernas para preparar el cuerpo para la actividad física y deteniendo la digestión. La activación indiscriminada y prolongada del sistema simpático está asociada con trastornos de ansiedad. La segunda parte del sistema nervioso autónomo es el sistema parasimpático, que controla las funciones de descanso, digestión y reproducción.
Ambas funciones de estos dos sistemas son importantes. Sin embargo, estamos diseñados para pasar cortos períodos de tiempo en el sistema simpático para defendernos de peligros y períodos más largos en el sistema parasimpático. Por eso, cuando el sistema simpático se activa de manera inapropiada varias veces al día o permanece activado durante largos períodos, puede causar estrés mental y físico en nuestro cuerpo.
La quiropráctica es excelente para activar el sistema parasimpático, reducir la dominancia simpática y, así, aliviar los síntomas asociados a los trastornos de ansiedad. Otras investigaciones han demostrado que los ajustes quiroprácticos pueden influir directamente en el funcionamiento del cerebro, especialmente en las áreas que ayudan a gestionar los pensamientos, las emociones y la relajación. Estos cambios pueden conducir a una sensación de bienestar emocional, mejorando el estado de ánimo y reduciendo las sensaciones de ansiedad.
Si tú o alguien que conoces sufre de ansiedad o estrés, la quiropráctica podría ser la pieza que falta para vivir una vida más feliz y menos estresada.
Nos puedes contactar aquí. Te esperamos.